Por fin he madurado

Que no vayan a las empresas con su currículum a competir contra los jóvenes, porque tienen las de perder, que lo hagan al revés: que analicen cuáles son las necesidades de la empresa, donde tienen los problemas y que les ofrezcan un servicio acorde a eso

Es lo que propone Laura Rosillo a los senior con los que trabaja, en este artículo de El Mundo.

Y tiene razón, cuando tu CV no interesa, tienes que ofrecer otra cosa. La experiencia vital de los senior es algo que no te da ningún máster, y eso es lo que se tiene que ofrecer. A partir de los 50 (en realidad habría que hacerlo desde la adolescencia) “es necesario entrenar la capacidad de trabajar sobre el talento de uno mismo, no sobre su base formativa o profesional“, recomienda Laura.

Realmente si la educación cambiara y empezara desde el colegio a formar personas para fomentar las habilidades y capacidades de cada uno, en lugar de meter conocimientos a presión, nos iría mucho mejor. En el siglo XIX cuando no había google ni la facilidad para acceder a la información como ahora, la persona que triunfaba era la que más conocimientos tenía. Ahora no. Hay que tener conocimientos, pero sobre todo habilidades, capacidades.

En uno de los cursos para emprendedores a los que he asistido, me hicieron ver la base que sustenta todo el emprendimiento me preguntaron “¿qué haces bien? todos hacemos algo bien. Seguramente pensarás que lo que haces bien es aquello que has aprendido con mucho esfuerzo y muchas horas hasta llegar a un nivel profesional. Sin embargo esto no es cierto. Lo que se te dá bien, es justamente lo que menos esfuerzo te cuesta, y por ende, es lo que menos valoras”

Tiene gracia, yo descubrí, que lo que se me da bien es contar historias, comunicar, escribir ¿no estais de acuerdo? Pues llevo toda la vida escribiendo en servilletas de papel, en cuadernos que dejo por ahí, ahora en el móvil, en los bordes de los libros que leo… ¡y he tenido que cumplir 50 años para darme cuenta! Afortunadamente, por fin he madurado.

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