Adaptarse a la realidad o esperar que la realidad se adapte a nosotros

Las estructuras sociales y políticas (como las leyes, las costumbres, la moralidad…) suelen ir por detrás de la realidad. Si la realidad y la estructura social no coinciden, las sociedades y las personas sufren. Siempre cuesta encajar los cambios. Pero está claro que las comunidades más diversas, flexibles y propicias al cambio, las que mejor se adaptan son las sobreviven en los tiempos difíciles.

Ya se ha visto con la reciente crisis económica, que los que más rápido salieron de ella fueron los que se adaptaron, modificaron su negocio, sus costumbres, y su forma de hacer. Resurgieron multitud de viejos-nuevos negocios y formas nuevas de gestionar. Adaptarse o morir. Sin embargo muchas empresas han considerado que adaptarse a la nueva realidad social consistía básicamente en reponer hornadas de becarios y millenials quemados cada dos años, eso es para muchas empresas la flexibilidad: movimiento de personas. En realidad es una rotación viciosa que lleva siempre al mismo sitio: la calle a los 45 años.

Raquel Ruiz, neurománager y experta en talento, alerta a las empresas sobre el peligro de no contar con los senior.

Así que ¡escuchen empresas!

Hoy convivimos cuatro generaciones, pero esto ya no es una sorpresa para nadie. Lo complejo es como hacer que todos convivan, y que cada generación aporte y aprenda de la otra.

Cada uno hemos vivido en una cultura diferente, con unas creencias que nos separan, y hoy el cambio es una constante.

Gracias a la neuroplasticidad continuamos aprendiendo, adaptándonos, y enriqueciéndonos, pero parece que la sociedad, aún no cree que sea posible.

Revisemos las creencias, existen aún hoy creencias que limitan el trabajo a mayores de 50 años ¿Cómo es posible? ¿Sabes cuánto talento está desaprovechando la empresa? Personas con ilusión, con retos, con experiencia, y sabiduría, y en algunos casos, no pocos, borrados del mercado laboral de un plumazo, bien por política de salarios, o por pura ignorancia.

Lo mejor que le puede pasar a una persona es cumplir años, y siento deciros que todos cumplimos años, es lo mejor que nos da la vida.

Pero parece que tener experiencia y haber vivido experiencias, no está bien visto por algunos. Prejuicios que pueden producir pérdidas en tiempo, y coste en la empresa.

Si queremos talento debemos revisar nuestras propias creencias, como empresa y como empleadores. Y si no somos capaces de mirar y abrir nuestra mente, debemos conocer la realidad que se impone, ser curiosos, revisar los hechos, para conocer que la propia realidad determinará la necesidad porque lo cierto es, que cada vez más las empresas están viendo un nicho. Aportan experiencia y sabiduría.

Antes de que la realidad se imponga comencemos a hacer políticas de integración generacional.

  • Promover políticas de comunicación, que rompan prejuicios, y promueva la confianza.
  • Conocer, respectar y alinear los valores
  • Valorar el talento por encima de cargos
  • Valorar la capacidad, las competencias, las habilidades y no la edad.
  • Considerar las ideas y conocimientos de cada empleado.
  • Propiciar espacios compartidos, de aprendizaje mutuo.

Todas las generaciones aportan, y las empresas deben propiciar que se conozcan, empaticen, se escuchen y aprendan juntos.

Raquel Ruiz. HR Manager-Especialista en talento empresa.
Neuromanager, Formadora, Coach, y Docente.
Directora RÉTATE-Socia Neuroart.

2 comentarios en “Adaptarse a la realidad o esperar que la realidad se adapte a nosotros

  1. Estupenda reflexión, solo puedo decir que he terminado recientemente de trabajar en un equipo integrado por personas desde los 29 hasta los 50 y pico, hemos trabajado como si fuéramos una sola persona, tod@s nos enriquecíamos y aprendíamos, los mayores de los jóvenes y viceversa y nadie estaba de más. Se puede lograr un equilibrio intergeneracional maravilloso, porque no sobra nadie, aquí cabemos tod@s

    1. Ahora se está empezando a hablar ya del “mentoring” en las empresas. Contar con personas con experiencia para enseñar a los jóvenes, es fundamental para su carrera. Los que somos padres además, sabemos que el contacto con los jóvenes te mantiene alerta, vivo y al día (no te queda más remedio, sinó los pierdes) y la mezcla es siempre fructífera.

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